¿Pueden los niños usar lentes de contacto?

¿Lentes de contacto para niños?

Es muy importante que como padres estemos al pendiente de la salud visual de nuestros hijos desde que son muy pequeños. Las revisiones de la vista deben ser parte de la agenda de revisiones médicas para detectar oportunamente cualquier problema en la visión

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) hasta un 13% de los niños en edad escolar padece algún tipo de error de refracción —miopía, hipermetropía o astigmatismo — no corregido, lo que ocasiona un déficit en su desarrollo intelectual, motriz y social.

Lentes de contacto en niños

¿Por qué se deben tratar los problemas de la vista durante los primeros años?

Si no se trata en los primeros años de vida, el daño en la visión del niño podría no ser reversible y la mejor forma para subsanar estos errores es mediante lentes correctivos.

Pero, ¿sabías que además de los anteojos existe la opción de lentes de contacto para los pequeños en edad escolar?

lentes de contacto

El uso de lentes de contacto en niños

Ana Lilia Gabriel Mendoza, Licenciada en Optometría y vocera del Consejo Optometría México, señala que la adaptación de lentes de contacto a menores es un proceso delicado que debe realizarse por un Licenciado en Optometría y con la colaboración de los padres. “Para la adaptación se tiene que crear un vínculo de confianza entre el niño y el optometrista para asegurar el éxito  y que no se convierta en una experiencia traumática. Al principio es normal que el niño se asuste con el examen visual, pero poco a poco, y con explicaciones y juegos se logrará realizar adecuadamente”.

Lentes de contacto en niños

Evaluación especializada de la visión

El Licenciado en Optometría deberá conocer el historial médico completo del infante, además de sus antecedentes familiares cercanos para evaluar si éste es candidato a los lentes de contacto. Posteriormente se realizan distintos exámenes de valoración como los siguientes:

  1. Agudeza visual: existen diferentes pruebas y estas dependen de la edad del paciente y su estado cognitivo. Para medir esta capacidad se pueden utilizar distintos tipos de cartillas o métodos (optotipos de Lea, prueba de Bruckner, “E” direccional, test de Landot, entre muchos otros).
  2. Refracción: mediante retinoscopía (convencional, de Mohindra o dinámica) se valora el estado refractivo.
  3. Visión binocular: se realiza para valorar la capacidad funcional que tienen ambos ojos.
  4. Motilidad: se aplica con la finalidad de determinar si se tiene una desviación ocular.
  5. Campo visual: mediante distintos instrumentos se mide el espacio físico que se logra percibir a simple vista.
  6. Salud ocular: con esta prueba se detecta si existe alguna alteración en la película lagrimal, en la córnea o en la conjuntiva que puedan provocar problemas con el lente de contacto.
Adaptación a los lentes de contacto

Después, para el acomodo final e implementación del lente se debe tener cuidado  y evitar realizar muchos intentos que puedan resultar incómodos para los niños. “En caso de los pequeños en edad escolar y adolescentes, en su mayoría y con el cuidado debido, ellos mismos se colocan los lentes de contacto.

Lentes de contacto en niños

Se esperan alrededor de 20 minutos para la estabilización de este dispositivo óptico y se valorará el estado refractivo resultante. En la actualidad existen en el mercado una gran cantidad de opciones de lentes de contacto efectivos para muchas de las afecciones visuales y patologías oculares. Estos son algunos tipos:

  1. Errores refractivos: en caso de miopía elevada, hipermetropía o astigmatismo se recomienda utilizar del tipo blando (hidrofílico) o rígido.
  2. Afaquia o falta del lente natural (cristalino): se recomienda el modelo blando con hidrogel de silicona principalmente.
  3. Queratocono o irregularidad corneal: se recomienda uno rígido, pero esto dependerá del grado de mismo.
  4. Post queratoplastia (trasplante de córnea): para este tipo de circunstancias, la adaptación se prolonga entre 18 a 24 meses después de la cirugía y se utilizan principalmente los rígidos.
  5. Usos cosméticos: en algunos pacientes hay intolerancia a la luz o fotofobia, por ejemplo en el albinismo, en donde el iris carece de pigmento protector. En este caso se recomienda un lente de contacto cosmético.
  6. Usos terapéuticos y de vendaje: para pacientes que tienen una herida corneal o alguna alteración que pueda requerir un lente de contacto de vendaje, se utilizan lentillas que liberen dosis de medicamento directamente en el ojo.
  7. Ambliopía o la disminución de la agudeza visual de un ojo: se puede utilizar un modelo de oclusión.

Todo este proceso debe ser realizado por un Licenciado en Optometría con cédula profesional, ya que de lo contrario se puede ocasionar un daño irreversible en la salud visual del menor.

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