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¿Qué es la ortesis craneal? Guía completa para padres

Bebé con ortesis craneal decorada con dibujos, utilizada para corregir deformidades en la forma de la cabeza.

¿Qué es la ortesis craneal? Guía completa para padres

La forma de la cabeza de un bebé puede cambiar durante sus primeros meses de vida porque los huesos del cráneo todavía son flexibles y están creciendo rápidamente.

Cuando una zona de la cabeza permanece apoyada durante mucho tiempo sobre la misma superficie, puede causar un aplanamiento en la parte posterior o en uno de sus lados.

En muchos casos, estos cambios en la forma del cráneo pueden mejorar conforme el bebé crece y tomando algunas medidas sencillas, como cambiar su posición durante el día, realizar tiempo boca abajo cuando está despierto y, cuando es necesario, recibir fisioterapia.

Sin embargo, algunas deformidades son más marcadas o no presentan la mejoría esperada con estas medidas.

En determinadas situaciones, el especialista puede recomendar una ortesis craneal, un dispositivo personalizado que acompaña el crecimiento del cráneo y ayuda a modificar progresivamente su forma.

¿Qué es la ortesis craneal?

La ortesis craneal es un dispositivo médico personalizado, generalmente con forma de casco, que se adapta a la cabeza del bebé para ayudar a corregir determinadas alteraciones en su forma. Se fabrica de acuerdo con las características y medidas del cráneo de cada bebé.

Su función consiste en aprovechar el crecimiento natural del cráneo durante los primeros meses de vida para dirigir ese crecimiento y conseguir una forma más simétrica de la cabeza.

¿Qué deformidades puede tratar?

Las principales deformidades craneales posicionales que se tratan con ortesis son las siguientes:

  • Plagiocefalia posicional: es un aplanamiento que aparece principalmente en uno de los lados de la parte posterior de la cabeza. Cuando se observa la cabeza desde arriba, puede apreciarse una diferencia entre el lado derecho y el izquierdo.

    En algunos bebés, el cambio de forma también puede acompañarse de una posición diferente de una de las orejas o de una prominencia de la frente del lado afectado.

  • Braquicefalia posicional: se caracteriza por un aplanamiento más uniforme de la parte posterior de la cabeza. Como consecuencia, el cráneo puede verse más ancho y corto cuando se observa desde arriba, debido a que disminuye su longitud de adelante hacia atrás en relación con su anchura.
  • Plagiocefalia con braquicefalia: algunos bebés presentan simultáneamente un aplanamiento general de la parte posterior y una diferencia entre ambos lados de la cabeza. En estos casos, la forma del cráneo combina características de braquicefalia y plagiocefalia.
  • Dolicocefalia o escafocefalia posicional: se caracteriza por una cabeza más larga y estrecha de lo esperado. Puede presentarse en algunos bebés prematuros que permanecen durante periodos prolongados en una misma posición, por ejemplo, debido a su estancia en una incubadora. En estos casos, las presiones ejercidas sobre los lados de la cabeza pueden influir en su forma.

Estas deformidades se producen porque durante los primeros meses de vida los huesos del cráneo todavía son flexibles y el cráneo experimenta un crecimiento importante.

Cuando una misma zona recibe presión de manera repetida o durante periodos prolongados, puede producirse un cambio en el contorno de la cabeza.

La posición habitual del bebé puede influir en este proceso. También puede intervenir la tortícolis, una condición que limita el movimiento del cuello y puede hacer que el bebé mantenga la cabeza girada preferentemente hacia un mismo lado.

Cuando esto ocurre, la presión sobre una determinada zona del cráneo puede mantenerse durante más tiempo.

Bebé con braquicefalia posicional, mostrando el estado antes y después de recibir tratamiento con una ortesis craneal.
Imagen de la web: braquicefalia posicional antes y después del tratamiento con ortesis craneal
Bebé de perfil donde se observa escafocefalia mostrando la importancia de la ortesis craneal
Imagen de la web: Bebé con escafocefalia
Bebé con plagiocefalia posicional antes y después de un tratamiento con ortesis craneal
Imagen de la web: Plagiocefalia posicional antes y después del tratamiento con ortesis craneal

¿Cuándo puede recomendarse una ortesis craneal?

La decisión de utilizar un casco se realiza después de valorar al bebé y confirmar que se trata de una deformidad craneal posicional. Entre los factores que se consideran están:

  • Grado de la deformidad: la ortesis se considera principalmente cuando existe una asimetría o un aplanamiento moderado o severo.
  • Evolución de la forma de la cabeza: el especialista determina si la deformidad está disminuyendo, permanece estable o continúa aumentando.
  • Respuesta al tratamiento conservador: una deformidad que no mejora después de varias semanas de reposicionamiento y fisioterapia, cuando está indicada, puede requerir una nueva valoración para considerar otras opciones.
  • Edad del bebé: cuanto más pequeño es el bebé, mayor es la velocidad de crecimiento del cráneo y mayor es el periodo disponible para modificar su forma mediante el crecimiento.
  • Tortícolis asociada: cuando existe una limitación para girar el cuello, es importante tratarla porque puede mantener al bebé en una posición que concentra la presión sobre una misma zona de la cabeza.
  • Asimetría craneal y facial: el especialista puede valorar diferencias en la forma de la cabeza, la posición de las orejas, la frente y otros puntos de referencia para determinar la gravedad de la deformidad.

Las mediciones utilizadas para determinar el grado de asimetría pueden expresarse en milímetros o mediante índices que comparan las diferentes dimensiones del cráneo.

Conocer los signos de alarma del desarrollo infantil puede ayudar a saber cuándo buscar orientación pediátrica.

¿Cómo funciona la ortesis craneal?

La ortesis craneal utiliza el crecimiento natural del cráneo para modificar progresivamente su forma.

El casco se diseña de manera que deja espacio en las zonas aplanadas y controla suavemente las zonas que presentan mayor prominencia. Conforme el cráneo continúa creciendo, el espacio disponible dentro de la ortesis permite que el crecimiento se produzca hacia las áreas en las que se busca mejorar el contorno.

Por esta razón, el casco no funciona como un dispositivo que aprieta la cabeza para eliminar el aplanamiento. Su función es proporcionar una estructura externa que acompaña el crecimiento del cráneo y dirige progresivamente su forma.

La ortesis debe ajustarse y revisarse durante el tratamiento porque la cabeza del bebé continúa creciendo. La frecuencia de las revisiones y los ajustes depende del dispositivo utilizado, de la edad del bebé y de la velocidad con la que cambia la forma del cráneo.

Tipos de ortesis craneales

Existen diferentes diseños de ortesis craneal y la elección depende de factores como la edad del bebé, el tipo y grado de deformidad y la valoración del especialista.

  • Casco rígido personalizado: se fabrica a partir de las medidas precisas de la cabeza del bebé, generalmente mediante un escaneo tridimensional. Permite realizar un diseño específico para cada caso y controlar las zonas en las que se necesita favorecer el crecimiento.
  • Banda craneal ajustable: es una alternativa más ligera y flexible que puede utilizarse en determinados casos. Su indicación depende de las características del bebé y del tipo de deformidad que presente.
  • Ortesis fabricadas mediante impresión 3D: utilizan un modelo tridimensional de la cabeza del bebé para fabricar un dispositivo personalizado. Es una tecnología que continúa desarrollándose y que ha mostrado resultados prometedores en investigaciones recientes.

¿A qué edad se utiliza?

La edad es uno de los factores importantes para determinar si un bebé puede beneficiarse de una ortesis craneal. El tratamiento tiene mayor capacidad para modificar la forma del cráneo durante los primeros meses de vida, cuando el crecimiento craneal es más rápido.

En términos generales, los cascos de remodelación pueden utilizarse aproximadamente entre los 4 y 12 meses de edad, dependiendo de las características del bebé y de la gravedad de la deformidad.

Algunos tratamientos pueden iniciarse o continuar después de los 12 meses, incluso hasta los 18 meses en determinados casos, aunque la respuesta puede ser menor conforme disminuye la velocidad de crecimiento del cráneo.

Por esta razón, cuando existe una deformidad importante, es conveniente realizar una valoración médica durante los primeros meses para determinar si se requiere tratamiento y cuál es el momento adecuado para iniciarlo.

Bebé usando una ortesis craneal para corregir deformidades en el craneo

Ventana de eficacia por edad

Edad del bebé Recomendación Efectividad esperada
3-4 meses Priorizar medidas posturales y fisioterapia Alta con reeducación
4-6 meses Óptimo para iniciar ortesis si hay asimetría >10 mm ≈90% en 3-6 meses
6-8 meses Aún efectivo, pero puede requerir más tiempo 70-85%
8-12 meses Posible, pero resultados más limitados 50-70%
>12-14 meses Menor eficacia por crecimiento craneal más lento <50%
>18 meses Generalmente no indicado Mínimo o nulo

¿Por qué importa la edad?

  • Antes de los 4 meses: el cráneo es muy maleable; las medidas posturales suelen ser suficientes. studocu+1

  • Entre 4-8 meses: ventana de máximo crecimiento craneal; el casco guía eficientemente la remodelación. neurocirugiadiamantopoulos+1

  • Después de los 12 meses: las suturas craneales se cierran progresivamente; la plasticidad disminuye y el casco tiene menor impacto.

¿Cuánto tiempo debe llevar puesto el casco?

Cuando se prescribe una ortesis craneal, generalmente se indica utilizarla durante la mayor parte del día para mantener un contacto constante con el cráneo mientras este crece.

Muchos protocolos indican alrededor de 23 horas al día, retirándola durante aproximadamente una hora para el baño, la higiene de la cabeza y la limpieza del dispositivo. El tiempo exacto de uso debe seguir las indicaciones del especialista que supervisa el tratamiento.

La duración total del tratamiento varía de un bebé a otro. Un periodo de 3 a 6 meses es frecuente, aunque puede ser menor o mayor dependiendo de la edad al comenzar, el grado de deformidad, la velocidad de crecimiento del cráneo y la evolución de la forma de la cabeza.

Sin embargo, no existe una única cifra que por sí misma determine que un bebé necesita un casco. Los resultados deben interpretarse junto con la edad, la exploración física, la causa de la deformidad y su evolución.

¿Cuándo no se necesita una ortesis craneal?

Una deformidad craneal leve que está mejorando con cambios de posición, tiempo boca abajo y, cuando corresponde, fisioterapia puede continuar manejándose con estas medidas y seguimiento médico.

El hecho de que un bebé tenga cierto grado de aplanamiento no significa automáticamente que necesite un casco. La indicación depende de la magnitud de la deformidad, su evolución, la edad del bebé y la respuesta al tratamiento conservador.

Tampoco debe utilizarse una ortesis para tratar una alteración cuya causa no haya sido determinada.

¿Qué diferencia existe entre una deformidad posicional y la craneosinostosis?

Es fundamental distinguir la plagiocefalia y otras deformidades posicionales de la craneosinostosis, porque son condiciones diferentes y requieren tratamientos distintos.

La craneosinostosis ocurre cuando una o más suturas del cráneo, que son las uniones entre los huesos que permiten que el cráneo crezca, se cierran antes de tiempo. Esto puede alterar el patrón normal de crecimiento de la cabeza y producir una forma característica del cráneo.

A diferencia de las deformidades posicionales, la craneosinostosis no se debe simplemente a mantener la cabeza en una determinada posición y no se corrige con cambios posturales ni con un casco de remodelación convencional.

Cuando existe sospecha de craneosinostosis, el bebé debe ser valorado por un equipo especializado, que puede incluir neurocirugía pediátrica o cirugía craneofacial. El tratamiento depende del tipo de craneosinostosis, la edad del bebé y las características de cada caso, y en determinadas situaciones puede requerir cirugía.

Por ello, antes de indicar una ortesis craneal es importante confirmar que la alteración corresponde a una deformidad posicional.

Además de observar la forma de la cabeza, es importante prestar atención a otros aspectos de la salud y el desarrollo del bebé.

Cuidados y recomendaciones durante el tratamiento con ortesis craneal

El uso de una ortesis craneal requiere algunos cuidados diarios para mantener el casco en buenas condiciones y favorecer que el bebé se adapte poco a poco. La higiene es especialmente importante, ya que el casco permanece colocado durante buena parte del día y puede generar calor y humedad en la piel.

Limpieza y cuidado de la piel

El casco debe limpiarse todos los días con agua y jabón neutro y dejarse secar por completo antes de volver a colocarlo. También es recomendable revisar diariamente la piel de la cabeza para identificar cualquier zona de irritación, enrojecimiento o presión excesiva.

Durante el tratamiento, conviene mantener al bebé fresco y utilizar ropa ligera para evitar el exceso de calor. Si el especialista lo recomienda, puede utilizarse una prenda delgada de algodón debajo de la ortesis, siempre procurando que no genere presión adicional.

El crecimiento del bebé hace necesario revisar y ajustar periódicamente la ortesis. Estas revisiones suelen realizarse cada pocas semanas para comprobar que el casco continúa adaptándose correctamente a la cabeza y realizar los cambios necesarios.

Adaptación progresiva al uso del casco

Al principio, es normal que el bebé necesite un periodo de adaptación. El especialista puede indicar que se comience con pocas horas de uso y se aumente gradualmente el tiempo hasta alcanzar el horario recomendado, que en algunos tratamientos puede llegar a unas 23 horas al día.

Incorporar el casco durante las siestas y por la noche desde las primeras etapas puede ayudar a establecer una rutina. También pueden utilizarse juegos, canciones o alguna distracción agradable al momento de colocarlo para hacer más sencilla la adaptación.

Cada bebé responde de manera diferente al tratamiento, por lo que las indicaciones sobre el tiempo de uso y los ajustes deben seguirse de acuerdo con las recomendaciones del especialista.

La piel del bebé también requiere cuidados especiales durante sus primeras semanas de vida.

¿Cuándo consultar al especialista?

Durante el tratamiento es importante observar cómo responde el bebé al uso de la ortesis craneal. Algunas molestias pueden formar parte del periodo inicial de adaptación, pero existen situaciones que requieren comentarse con el especialista.

Es recomendable solicitar una revisión si aparece irritación intensa, lesiones en la piel o zonas que permanecen muy enrojecidas después de retirar el casco. También conviene consultar si el bebé continúa rechazando la ortesis de manera persistente después del periodo inicial de adaptación.

Las revisiones periódicas permiten comprobar que el tratamiento está avanzando adecuadamente y que el casco continúa ajustándose al crecimiento de la cabeza. Si después de varias semanas de uso correcto no se observa la evolución esperada, el especialista puede valorar si es necesario realizar algún ajuste.

También debe comunicarse cualquier cambio nuevo en la forma de la cabeza o aparición de asimetrías faciales. Ante cualquier duda sobre la comodidad, el ajuste o la evolución del tratamiento, lo más adecuado es consultar al profesional que supervisa la ortesis en lugar de modificar por cuenta propia el tiempo de uso.Bebé llorando usando una ortesis craneal mostrando la importancia de la adaptación

En los bebés prematuros, acompañar su desarrollo desde los primeros meses puede ayudar a identificar y atender sus necesidades.

La ortesis craneal puede ser una opción de tratamiento para algunos bebés con deformidades craneales posicionales que no mejoran lo suficiente con medidas posturales y fisioterapia. Su función es acompañar el crecimiento natural del cráneo y favorecer progresivamente una forma más simétrica.

La indicación debe realizarla un especialista después de valorar cada caso de manera individual. Con seguimiento adecuado y los cuidados necesarios, el tratamiento puede integrarse de forma segura a la rutina del bebé durante sus primeros meses de crecimiento.

Preguntas frecuentes sobre la ortesis craneal (FAQ)

1. ¿La plagiocefalia puede afectar el desarrollo del bebé?


La plagiocefalia posicional generalmente se relaciona con la forma del cráneo y no implica por sí misma un problema en el desarrollo cerebral.

El pediatra debe valorar cada caso para determinar la causa del aplanamiento y descartar otras condiciones.

2. ¿La plagiocefalia desaparece cuando el bebé crece?


En algunos bebés, la forma de la cabeza puede mejorar conforme el cráneo crece. La evolución depende de factores como la edad, el grado de aplanamiento y la causa de la deformidad, por lo que el seguimiento pediátrico permite valorar cómo progresa.

3. ¿La ortesis craneal es incómoda para el bebé?


Puede requerir un periodo de adaptación, especialmente durante los primeros días. Una ortesis correctamente fabricada y ajustada debe permitir que el bebé se mueva y descanse con normalidad.

Si presenta molestias persistentes, es importante comentarlo con el especialista.

4. ¿El bebé puede dormir con el casco craneal?


En los tratamientos en los que se prescribe un uso prolongado, el bebé puede dormir con la ortesis colocada. El especialista indicará el horario adecuado de acuerdo con las características de cada caso.

5. ¿La ortesis craneal deja marcas en la cabeza?


Puede aparecer un enrojecimiento leve y temporal en algunas zonas de contacto después de retirar el casco. Sin embargo, las marcas persistentes, heridas o irritación importante deben revisarse con el especialista para comprobar el ajuste de la ortesis.

6. ¿La ortesis craneal afecta el crecimiento del cabello?


El uso de una ortesis craneal no tiene como objetivo afectar el crecimiento del cabello. Durante el tratamiento puede ser necesario prestar atención a la higiene del cuero cabelludo y mantenerlo limpio y seco para evitar molestias.

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3 comments

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ale

Que genial que esto ya se esté dando en nuestro país. Mi bebé nació con un reflujo severo, tanto que durmió en el portabebé durante su primer año, lo que le ocasionó plagiocefalia. Después de estudios con neurólogos y cirujanos estéticos, se decidió que no llevaría el casco, pues podría ocasionarle daños neurológicos. En ese entonces, si se hubiera decidido el uso de el mismo, nos hubiéramos trasladado hasta EUA, que implicaba largos y costosos viajes para su revisión. Mamis con niños con este problema, las animo a que les hagan los estudios necesarios a sus niños para ver si son candidatos, y qué mejor que sean atendidos por profesionales de nuestro país. saludos desde monterrey 🙂

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Somos Mamás Rockstars

Ale muchas gracias por tu comentario y compartirnos tu experiencia. Como bien dices, es importante llevar una adecuada evaluación médica para saber si es necesario el uso de este tipo de casos y también una adecuada capacitación de los pedíatras para que sepan como proceder. Un abrazo!

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ignacio sotomayor

Hola, escribo desde Chile. Te comento que nacieron mis gemelas hace 15 días y una de ellas tiene la cabecita alargada hacia a atrás y por las fotos que he visto se asemejan mucho a la malformación de ESCAFOCEFALIA. la llevamos al control sano de los 10 días y no nos dijeron nada todo normal, pero yo tengo mis dudas, no se si existe algún método para detectar este problema, así como palpar o tocarle su cabecita.

Muchas gracias

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