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Lo que debes saber sobre el Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino SOMP (antes SOP)

Médico explicando a su paciente qué es el Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino antes SOP

Lo que debes saber sobre el Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino SOMP (antes SOP)

Actualización 2026

Pasar meses sin menstruar, tener acné que no mejora con los tratamientos habituales o notar vello en zonas donde antes no lo tenías son cambios a los que les debes prestar atención.

Pueden estar relacionados con un trastorno hormonal y metabólico que afecta aproximadamente a 1 de cada 8 mujeres en edad reproductiva.

Durante décadas se le conoció como síndrome de ovario poliquístico (SOP). En los últimos años, especialistas de distintos países se plantearon la necesidad de revisar su denominación, ya que el nombre tradicional no refleja todas las características que pueden presentarse en el cuerpo.

Hoy también encontrarás el término síndrome ovárico metabólico poliendocrino, una denominación que busca dar mayor relevancia a los aspectos hormonales y metabólicos asociados con el SOP. Conocer sus características, la forma en que se diagnostica y las alternativas de tratamiento puede ayudarte a cuidar mejor tu salud.

Mujer joven con dudas sobre el SOP o síndrome ovárico metabólico poliendocrino

¿Qué es el SOMP (antes SOP)?

El Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP) es la nueva denominación propuesta para el trastorno que durante décadas se conoció como síndrome de ovario poliquístico (SOP).

El cambio surgió de un proceso internacional de consenso y fue publicado en The Lancet en mayo de 2026. La propuesta busca que el nombre refleje mejor las diferentes características que pueden acompañarlo y que no se limite a lo relacionado con los ovarios.

Por ahora, es posible que todavía encuentres el término SOP en consultas médicas, estudios, guías y fuentes de información. Esto se debe a que la nueva denominación aún debe incorporarse de manera gradual en distintos países y sistemas de salud.

SOMP y SOP hacen referencia al mismo trastorno, no a dos enfermedades diferentes.

¿Por qué cambió el nombre?

El término síndrome de ovario poliquístico podía llevar a pensar que el problema principal eran los quistes en los ovarios. Sin embargo, los hallazgos que pueden observarse en los ovarios no corresponden necesariamente a quistes patológicos.

En muchas mujeres se observan numerosos folículos pequeños que no han completado su desarrollo, y su presencia tampoco es indispensable para establecer el diagnóstico.

El nuevo nombre busca representar mejor la diversidad de características que pueden aparecer:

  • Poliendocrino hace referencia a la participación de diferentes vías hormonales.
  • Metabólico señala la importancia de los aspectos relacionados con el metabolismo.
  • Ovárico conserva el vínculo con la función reproductiva y la ovulación.

El consenso internacional también señala que la denominación anterior podía hacer menos visibles las características endocrinas y metabólicas del trastorno y favorecer una atención centrada principalmente en los aspectos reproductivos.

¿Qué tan frecuente es el SOMP?

El SOMP es frecuente entre las mujeres en edad reproductiva. El consenso internacional estima que afecta aproximadamente a una de cada ocho mujeres, lo que representa más de 170 millones de mujeres en todo el mundo.

Su frecuencia hace importante reconocer que puede manifestarse de diferentes maneras. Algunas mujeres tienen alteraciones relacionadas con la ovulación y el ciclo menstrual, mientras que otras pueden presentar manifestaciones hormonales, metabólicas o reproductivas predominantes.

¿El cambio de nombre modifica el diagnóstico?

El cambio de denominación no significa que haya aparecido un nuevo diagnóstico ni que las mujeres que ya tenían SOP deban considerarse portadoras de una enfermedad diferente.

Las recomendaciones internacionales publicadas en 2023 establecieron criterios diagnósticos actualizados para mujeres adultas. Estos consideran la combinación de características como hiperandrogenismo clínico o bioquímico, alteraciones de la ovulación y ovarios con morfología poliquística en el ultrasonido o niveles elevados de hormona antimülleriana (AMH), después de descartar otras causas que puedan producir manifestaciones similares.

Cuando una mujer adulta tiene ciclos menstruales irregulares y signos de hiperandrogenismo, la guía señala que no es necesario utilizar el ultrasonido ovárico ni la AMH para establecer el diagnóstico.

En adolescentes los criterios son diferentes, ya que deben estar presentes tanto la alteración de la ovulación como el hiperandrogenismo, y no se recomienda utilizar el ultrasonido o la AMH para el diagnóstico.

Por eso, tener ovarios con numerosos folículos en un ultrasonido no significa por sí mismo que tengas SOMP. Del mismo modo, no todas las mujeres con este diagnóstico presentan las mismas características.

Médico explicando que es SOMP antes llamado síndrome de ovario poliquistico

Conocer los estudios médicos que corresponden a cada etapa de la vida también te ayuda a mantener un seguimiento adecuado de tu salud.

¿Cuáles son los síntomas del SOMP?

El SOMP puede manifestarse de formas muy diferentes. Algunas mujeres tienen cambios evidentes en su menstruación, mientras que otras notan principalmente alteraciones en la piel, el crecimiento del vello o el cabello. También puede haber cambios relacionados con la ovulación y la fertilidad.

No necesitas tener todos estos signos para que un médico valore la posibilidad de SOMP. Llevar un registro de los cambios que has observado puede facilitar la consulta y ayudar al especialista a conocer cómo han evolucionado.

Ciclos menstruales irregulares o muy espaciados

Uno de los signos que conviene comentar con tu ginecólogo son los ciclos que aparecen con poca frecuencia, se vuelven impredecibles o desaparecen durante varios meses. Esto puede ocurrir cuando la ovulación no sucede con regularidad.

También es posible que el sangrado cambie respecto a lo que era habitual para ti. Algunas mujeres tienen periodos muy ligeros, mientras que otras presentan sangrados más abundantes o episodios de sangrado entre menstruaciones.

Si tus ciclos han cambiado de forma persistente, anotar las fechas de inicio y duración de cada menstruación puede aportar información útil durante la valoración médica.

Dificultad para lograr un embarazo

Cuando la ovulación ocurre de manera irregular, puede ser más difícil identificar los días fértiles y conseguir un embarazo. Esto no significa que una mujer con SOMP no pueda embarazarse. La dificultad está relacionada con la frecuencia con la que ocurre la ovulación y puede variar considerablemente de una mujer a otra.

Si estás buscando un embarazo y tus menstruaciones son irregulares, coméntalo con tu ginecólogo. La evaluación puede ayudar a determinar si estás ovulando y qué factores pueden estar interviniendo.

Vello más abundante o grueso en determinadas zonas

El crecimiento de vello grueso y oscuro en áreas como el mentón, el labio superior, el pecho, el abdomen o los muslos puede estar relacionado con niveles elevados de andrógenos o con una mayor sensibilidad a estas hormonas.

Este crecimiento se conoce como hirsutismo. Para valorarlo, el médico puede revisar diferentes zonas del cuerpo y considerar la cantidad, distribución y evolución del vello. La guía internacional recomienda evaluar este signo incluso cuando la mujer ya utiliza métodos para eliminarlo, ya que depilarse, rasurarse o utilizar otros métodos puede dificultar su valoración visual.

Si has notado que necesitas retirar el vello con mayor frecuencia o que comenzó a aparecer en zonas nuevas, vale la pena mencionarlo durante tu consulta.

Acné que persiste durante la edad adulta

El acné también puede formar parte de las manifestaciones relacionadas con el exceso de andrógenos. Puede aparecer en el rostro, la espalda, el pecho u otras zonas y mantenerse durante la edad adulta.

Tener acné por sí mismo no significa que tengas SOMP. Sin embargo, cuando aparece junto con otros cambios hormonales, como ciclos irregulares o crecimiento excesivo de vello, puede ser un dato relevante para la valoración médica.

La guía internacional incluye el acné entre los signos de hiperandrogenismo que deben revisarse durante la evaluación clínica.

Adelgazamiento del cabello

Otro cambio que puedes notar es una disminución progresiva de la densidad del cabello, especialmente en la parte superior del cuero cabelludo. En algunas mujeres la raya puede hacerse más ancha o puede notarse mayor visibilidad del cuero cabelludo.

Este patrón de pérdida de cabello se conoce como alopecia de patrón femenino y también forma parte de los signos que el médico puede valorar cuando investiga manifestaciones relacionadas con los andrógenos.

Conviene comentar cuándo comenzó la caída, si ha aumentado con el tiempo y si existen antecedentes familiares de pérdida de cabello.

Zonas de piel más oscura y aterciopelada

Puedes notar que la piel del cuello, las axilas, las ingles u otros pliegues adquiere un tono más oscuro y una textura diferente, con apariencia más gruesa o aterciopelada. Este cambio recibe el nombre de acantosis nigricans.

Su presencia puede estar relacionada con resistencia a la insulina, aunque también puede tener otras causas. Por eso, no debe utilizarse como una prueba para identificar por sí misma el SOMP.

Si observas este cambio en tu piel, especialmente si apareció recientemente o se ha vuelto más evidente, coméntalo con tu médico. Puede ser un motivo para valorar tu salud metabólica dentro de una evaluación más completa.

Cambios en el peso y distribución de la grasa corporal

Algunas mujeres con SOMP tienen aumento de peso o dificultad para reducirlo, y pueden acumular mayor cantidad de grasa alrededor del abdomen. Sin embargo, el peso corporal no permite determinar por sí mismo si existe este trastorno.

También es importante evitar la idea de que el SOMP aparece únicamente en mujeres con sobrepeso. Puede presentarse en mujeres con diferentes tipos de cuerpo y composición corporal.

Por eso, durante una consulta médica conviene hablar de los cambios que has observado en tu peso y en tu composición corporal sin centrar toda la valoración en el número de la báscula. Las recomendaciones internacionales también señalan la importancia de evitar el estigma relacionado con el peso durante la atención de mujeres con este diagnóstico.

Lleva estos cambios a tu consulta

Si has identificado uno o varios de estos signos, puedes comentarlos con tu ginecólogo, endocrinólogo o médico de atención primaria. Para facilitar la valoración, puede ser útil llevar anotadas las fechas de tus menstruaciones, los cambios en el crecimiento del vello, la aparición o evolución del acné, la caída del cabello y cualquier modificación importante en tu peso.

El diagnóstico no depende de un único síntoma. El médico tendrá que valorar tu historia clínica, realizar una exploración cuando corresponda y considerar otros posibles motivos que puedan explicar los cambios que estás experimentando.

Mujer con acné marcado uno de los síntomas de SOMP

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Causas del SOMP

El SOMP no tiene una causa única. Su aparición se relaciona con la interacción de factores genéticos, hormonales y metabólicos que pueden influirse entre sí. La investigación actual también estudia el papel de la inflamación y de distintos factores ambientales.

Entender esta combinación es importante porque el desarrollo del SOMP no depende de una sola característica ni de una decisión personal. Tener determinados hábitos puede modificar algunos aspectos metabólicos, pero no explica por sí mismo por qué una mujer desarrolla este trastorno.

Resistencia a la insulina

La resistencia a la insulina es uno de los mecanismos metabólicos que se han estudiado con mayor profundidad en el SOMP. Ocurre cuando las células responden de manera menos eficaz a la insulina, una hormona que ayuda a que la glucosa pase de la sangre a los tejidos para utilizarse como fuente de energía.

Ante esta menor respuesta, el organismo puede producir más insulina para mantener los niveles de glucosa dentro de un rango adecuado. Esta concentración elevada de insulina puede interactuar con la función de los ovarios y favorecer una mayor producción de andrógenos.

El exceso de andrógenos puede alterar el desarrollo de los folículos y dificultar que la ovulación ocurra con regularidad. De esta manera, se establece una relación entre los procesos metabólicos y hormonales que participan en el SOMP.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que no todas las mujeres con SOMP presentan resistencia a la insulina de la misma manera. Puede existir incluso en mujeres que no tienen sobrepeso, por lo que el peso corporal no permite determinar si una persona tiene o no alteraciones en la sensibilidad a la insulina.

Predisposición genética

Los genes también tienen un papel importante. Las investigaciones han encontrado una mayor frecuencia del SOMP entre familiares de primer grado de mujeres que tienen este diagnóstico, lo que apunta a una predisposición hereditaria.

Tener una madre o una hermana con SOMP puede aumentar la probabilidad de desarrollarlo, aunque esto no significa que necesariamente vaya a aparecer. La genética interactúa con otros factores y puede influir en la forma en que cada organismo regula las hormonas, el metabolismo y la función ovárica.

Por esta razón, durante una consulta médica es útil mencionar si existen antecedentes familiares de SOMP, menstruaciones irregulares, dificultades relacionadas con la ovulación o alteraciones metabólicas.

Inflamación de bajo grado

La investigación también ha encontrado una posible relación entre el SOMP y niveles elevados de determinados marcadores inflamatorios. Se habla de inflamación crónica de bajo grado porque se trata de una respuesta persistente y de menor intensidad que la que ocurre durante una infección o una lesión.

Esta inflamación puede interactuar con las vías que regulan la insulina y la producción de andrógenos. A su vez, las alteraciones metabólicas y hormonales pueden contribuir a mantener ese entorno inflamatorio, creando una interacción entre diferentes procesos del organismo.

La relación todavía se estudia para comprender qué mecanismos aparecen primero y cuáles son consecuencia de otros. Por ello, no conviene considerar la inflamación como una causa aislada del SOMP.

Factores ambientales y estilo de vida

El entorno y algunos hábitos cotidianos pueden influir en la salud metabólica y modificar la intensidad de determinadas manifestaciones. La actividad física insuficiente, el sueño inadecuado y una alimentación con un consumo elevado de azúcares y alimentos ultraprocesados pueden favorecer alteraciones metabólicas en algunas personas.

Esto no significa que estos factores por sí mismos provoquen SOMP. Una mujer puede desarrollar el trastorno aunque mantenga hábitos saludables, especialmente cuando existe una predisposición genética y otros mecanismos hormonales involucrados.

Los hábitos cotidianos tienen importancia principalmente porque pueden influir sobre aspectos como la sensibilidad a la insulina, el peso corporal y la salud cardiovascular. Por eso, el abordaje médico suele considerar el estilo de vida como una parte del cuidado integral, sin atribuir a la alimentación o al ejercicio la responsabilidad de haber desarrollado el trastorno.

La interacción entre los factores

Los diferentes mecanismos pueden relacionarse de manera dinámica. Una predisposición genética puede influir en la regulación hormonal y metabólica, mientras que las alteraciones en la insulina pueden favorecer cambios en los andrógenos y en la función ovárica. La inflamación y determinados factores ambientales también pueden modificar este equilibrio.

Además, esta interacción ayuda a explicar por qué el SOMP no se manifiesta igual en todas las mujeres. Algunas pueden tener alteraciones predominantemente hormonales, mientras que otras pueden tener mayor participación de factores metabólicos.

Por eso, conocer las posibles causas no permite identificar una explicación única para cada caso. La valoración médica debe considerar el conjunto de características de cada mujer y no atribuir el desarrollo del SOMP a un solo factor.

mujer con SOMP un síndrome que se presenta en una de cada ocho mujeres

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¿Cómo se diagnostica el SOMP?

El diagnóstico del SOMP se realiza mediante una valoración médica que reúne diferentes datos clínicos y estudios. En mujeres adultas, la guía internacional de 2023 mantiene el enfoque basado en los criterios de Rotterdam y establece que deben identificarse al menos dos de tres características principales, después de descartar otras enfermedades que pueden producir manifestaciones similares.

Los tres elementos que se valoran son los siguientes:

Criterio Qué se busca
Disfunción ovulatoria Menstruaciones irregulares, muy espaciadas o ausentes, relacionadas con una ovulación que no ocurre de manera regular
Hiperandrogenismo Signos como hirsutismo, acné o pérdida de cabello con patrón femenino, y/o niveles elevados de andrógenos en sangre
Morfología ovárica poliquística Una cantidad elevada de folículos en los ovarios observada mediante ultrasonido o, en mujeres adultas, niveles elevados de hormona antimülleriana (AMH)

La guía aclara que no es necesario reunir los tres criterios. Por ejemplo, una mujer adulta con ciclos irregulares y signos de hiperandrogenismo puede cumplir los criterios diagnósticos sin necesitar un ultrasonido ovárico ni una prueba de AMH.

1. Historia clínica y exploración física

La valoración comienza con la información que compartes con tu médico. Es importante hablar sobre la frecuencia y duración de tus menstruaciones, cuándo comenzaron los cambios y si han ocurrido modificaciones en el crecimiento del vello, el acné o la cantidad de cabello.

Durante la exploración física pueden revisarse signos relacionados con el exceso de andrógenos, como el hirsutismo, el acné y la pérdida de cabello con patrón femenino. El especialista también puede valorar otros datos que ayuden a orientar la evaluación.

Llevar un registro de tus ciclos menstruales puede ser especialmente útil, ya que permite identificar con mayor precisión si existe un patrón de irregularidad.

2. Análisis de sangre

Los estudios de laboratorio pueden utilizarse para valorar el hiperandrogenismo y descartar otras causas de los síntomas.

Entre las pruebas que el médico puede considerar están:

  • Testosterona total y libre, que son las principales mediciones recomendadas para valorar el hiperandrogenismo bioquímico.
  • Androstenediona y DHEAS, que pueden solicitarse cuando la testosterona no está elevada, aunque tienen menor especificidad.
  • Glucosa y evaluación metabólica, de acuerdo con las características y factores de riesgo de cada mujer.
  • Perfil de lípidos, para conocer colesterol y triglicéridos.
  • Hormona antimülleriana (AMH), que puede utilizarse en mujeres adultas como alternativa al ultrasonido para identificar morfología ovárica poliquística.

La AMH no debe utilizarse como una prueba única para diagnosticar SOMP. Además, cuando ya existen ciclos irregulares junto con hiperandrogenismo, la guía indica que no es necesaria para establecer el diagnóstico.

3. Ultrasonido de los ovarios

En mujeres adultas, el ultrasonido puede ayudar a identificar una morfología ovárica poliquística mediante el recuento de folículos y la valoración del volumen de los ovarios. Con los equipos actuales, la guía establece umbrales específicos para considerar este hallazgo.

Sin embargo, tener muchos folículos en un ultrasonido no basta por sí mismo para establecer el diagnóstico. El resultado debe interpretarse junto con la historia clínica y los demás criterios.

Además, cuando una mujer adulta tiene ciclos irregulares y signos de hiperandrogenismo, el ultrasonido ovárico no es indispensable para llegar al diagnóstico.

4. ¿Qué ocurre en adolescentes?

El diagnóstico requiere especial cuidado durante la adolescencia porque los cambios hormonales normales de los primeros años después de la primera menstruación pueden parecerse a algunas características del SOMP.

En adolescentes, la guía internacional establece que deben estar presentes los dos elementos siguientes:

  • Disfunción ovulatoria, de acuerdo con los criterios específicos para el tiempo transcurrido desde la primera menstruación.
  • Hiperandrogenismo clínico o bioquímico.

El ultrasonido de los ovarios y la AMH no se recomiendan para establecer el diagnóstico durante la adolescencia, debido a que sus resultados pueden confundirse con cambios propios de esta etapa.

Cuando una adolescente tiene algunas características compatibles, pero todavía no reúne los criterios diagnósticos, puede considerarse que tiene un mayor riesgo y requerir seguimiento médico para reevaluar su evolución.

5. Descartar otras causas

Antes de confirmar el diagnóstico, el médico debe considerar otras enfermedades que pueden producir síntomas parecidos.

Según las características de cada paciente, pueden solicitarse pruebas para descartar:

  • Alteraciones de la función tiroidea, mediante la medición de TSH.
  • Hiperprolactinemia, mediante la determinación de prolactina.
  • Hiperplasia suprarrenal congénita no clásica, mediante 17-hidroxiprogesterona.
  • Otras alteraciones hormonales cuando existen datos clínicos que las hagan sospechar.

Cuando los niveles de andrógenos son muy elevados o los síntomas aparecen y progresan rápidamente, también pueden ser necesarias investigaciones adicionales para descartar otras causas menos frecuentes.

¿Necesitas todas estas pruebas para saber si tienes SOMP?

No necesariamente. La evaluación se adapta a cada mujer y depende de sus síntomas, edad, antecedentes y resultados clínicos.

Por ejemplo, una mujer adulta que tiene ciclos irregulares e hiperandrogenismo puede cumplir los criterios sin necesitar un ultrasonido ni una prueba de AMH. En cambio, cuando solo está presente una de las características principales, el médico puede necesitar estudios adicionales para completar la valoración.

Por eso, un ultrasonido, un análisis hormonal o una prueba de AMH por separado no pueden confirmar o descartar el SOMP. El diagnóstico requiere integrar los diferentes datos y excluir otras causas que puedan explicar los cambios.

Análisis de sangre uno de los estudios médicos necesarios para el diagnóstico de SOMP

El SOMP y su relación con el síndrome metabólico

El SOMP puede coexistir con alteraciones que afectan la salud cardiovascular y metabólica. Entre ellas se encuentra el síndrome metabólico, un conjunto de factores que, cuando aparecen al mismo tiempo, aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.

No todas las mujeres con SOMP desarrollan síndrome metabólico. Sin embargo, su presencia es suficientemente relevante para que la valoración médica incluya el control de la presión arterial, la glucosa y las grasas en sangre, además de otros factores relacionados con la salud cardiovascular.

¿Cómo se identifica el síndrome metabólico?

El síndrome metabólico no se determina mediante una sola prueba. Se considera cuando están presentes al menos tres de cinco factores de riesgo.

Factor Qué se vigila
Presión arterial elevada Valores de presión arterial por encima del rango recomendado
Circunferencia abdominal elevada Una medida de cintura que supera el punto de corte establecido para la población
Glucosa elevada Concentraciones de glucosa en ayunas por encima del rango considerado saludable
HDL bajo Una cantidad reducida de colesterol HDL, conocido como colesterol de alta densidad
Triglicéridos elevados Una concentración alta de este tipo de grasa en la sangre

Los puntos de corte pueden cambiar según la guía médica utilizada y las características de la población. Por eso, un médico debe interpretar los resultados en conjunto y no determinar el riesgo únicamente a partir de una medida de cintura o de un análisis aislado.

¿Por qué es importante vigilar estos factores?

La combinación de presión arterial elevada, alteraciones de la glucosa y cambios en los lípidos puede afectar progresivamente la salud de los vasos sanguíneos y del corazón. Cuando varios de estos factores permanecen sin atención durante años, aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.

En las mujeres con SOMP, la valoración metabólica permite identificar estos cambios antes de que aparezcan complicaciones. Dependiendo de los resultados y de los antecedentes personales, el seguimiento puede involucrar al ginecólogo, médico internista, endocrinólogo o médico de atención primaria.

El objetivo no es realizar estudios innecesarios, sino identificar los factores que necesitan vigilancia y establecer un seguimiento adecuado para cada mujer.

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Tratamiento actual del SOMP

El tratamiento se adapta a las características y necesidades de cada mujer. No existe una única opción que funcione para todas, ya que los objetivos pueden ser diferentes.

Una mujer puede necesitar regular sus menstruaciones, controlar manifestaciones relacionadas con los andrógenos, mejorar determinados factores metabólicos o buscar un embarazo. El tratamiento también puede modificarse con el tiempo según los cambios que presente.

Medicamentos que puede indicar el médico

El tratamiento farmacológico depende del objetivo que se quiera alcanzar y de las características de cada paciente.

Objetivo Algunas opciones que puede valorar el médico
Regular los ciclos y controlar algunos efectos del exceso de andrógenos Anticonceptivos hormonales combinados
Mejorar determinados aspectos metabólicos Metformina, especialmente cuando existen indicaciones metabólicas específicas
Inducir la ovulación cuando se busca un embarazo Letrozol como primera opción farmacológica en mujeres con infertilidad anovulatoria relacionada con el SOMP; otras alternativas pueden considerarse según el caso
Controlar el peso cuando existe una indicación médica Intervenciones sobre el estilo de vida y, en determinadas pacientes, medicamentos para el control del peso
Abordar manifestaciones relacionadas con los andrógenos Tratamientos hormonales o medicamentos específicos, dependiendo del síntoma y de las necesidades de cada mujer

La metformina puede tener un papel importante cuando existen alteraciones metabólicas, pero no es un medicamento que todas las mujeres con SOMP necesiten. De la misma manera, los anticonceptivos hormonales pueden ser útiles para determinados objetivos, pero la elección depende de los antecedentes y las necesidades individuales.

El mioinositol también se ha estudiado como complemento para algunos aspectos metabólicos y reproductivos. Aunque puede considerarse en determinadas circunstancias, la evidencia sobre sus beneficios es más variable y no debe sustituir automáticamente los tratamientos con indicación médica.

Si estás buscando un embarazo

El tratamiento cambia cuando el objetivo principal es conseguir un embarazo. En mujeres con infertilidad relacionada con falta de ovulación, la guía internacional recomienda letrozol como tratamiento farmacológico de primera línea, siempre que no existan otros factores que modifiquen la elección.

Otros medicamentos, como el clomifeno, pueden utilizarse en determinadas situaciones. La decisión depende de la historia reproductiva, la función ovulatoria, la edad y otros factores relacionados con la fertilidad de ambos miembros de la pareja.

Hábitos que ayudan a cuidar la salud metabólica

La alimentación, el movimiento, el descanso y otros hábitos cotidianos forman parte del manejo integral. No se trata de seguir una dieta específica ni de alcanzar un determinado peso para que el tratamiento funcione.

Algunas medidas que pueden favorecer la salud metabólica son:

  • Priorizar alimentos ricos en fibra, como verduras, frutas enteras, legumbres y cereales integrales.
  • Incluir fuentes adecuadas de proteína en las comidas.
  • Elegir grasas saludables, presentes en alimentos como frutos secos, semillas, aguacate, pescado y aceite de oliva.
  • Limitar el consumo habitual de bebidas azucaradas, dulces y productos ultraprocesados.
  • Realizar actividad física de manera regular, combinando ejercicio aeróbico y entrenamiento de fuerza cuando sea adecuado.
  • Dormir las horas necesarias, ya que la calidad del sueño también forma parte de la salud metabólica.
  • Evitar enfoques extremos para perder peso, especialmente cuando generan restricciones difíciles de mantener.

La actividad física puede mejorar la sensibilidad a la insulina y aportar beneficios cardiovasculares incluso cuando el peso corporal cambia poco. Por eso, sus beneficios no deben medirse únicamente con la báscula.

El tratamiento no depende únicamente del peso

El peso corporal puede formar parte de la valoración metabólica, pero no determina por sí mismo la gravedad del SOMP ni define qué tratamiento necesita una mujer.

Si existe sobrepeso u obesidad y se considera necesario intervenir, el médico puede plantear diferentes alternativas. Estas pueden incluir cambios en los hábitos, medicamentos para el control del peso y, en casos seleccionados, cirugía metabólica o bariátrica.

La elección debe considerar el estado de salud general, los objetivos reproductivos, los medicamentos que utiliza la paciente y sus posibles riesgos y beneficios.

Un tratamiento personalizado es fundamental

El manejo del SOMP puede cambiar a lo largo de la vida. Una mujer que actualmente busca regular sus menstruaciones puede tener como prioridad conseguir un embarazo unos años después, mientras que en otra etapa puede ser más importante mantener bajo control sus factores metabólicos.

Por eso, el tratamiento debe revisarse de acuerdo con los síntomas, los objetivos personales y los resultados de los controles médicos. No existe un esquema único que todas las mujeres con SOMP deban seguir.

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Salud emocional y SOMP

El SOMP también puede influir en cómo te sientes emocionalmente y en la manera en que vives los cambios que acompañan al trastorno. Las alteraciones en el ciclo menstrual, el acné persistente, el crecimiento excesivo de vello, la caída del cabello, las dificultades para conseguir un embarazo o los cambios en el peso pueden afectar la autoestima y la calidad de vida.

Las guías internacionales señalan que los síntomas de ansiedad y depresión son más frecuentes en mujeres con SOP/SOMP, por lo que la salud emocional debe formar parte de la atención médica y no quedar relegada frente a los síntomas hormonales o metabólicos.

El impacto en la autoestima y la imagen corporal

Algunas manifestaciones del SOMP pueden modificar la percepción que tienes de tu cuerpo. Por ejemplo, el aumento del vello facial, el acné, la pérdida de cabello o los cambios en el peso pueden generar inseguridad, frustración o incomodidad con la propia imagen.

Las dificultades para bajar de peso también pueden convertirse en una fuente de presión, especialmente cuando se reciben comentarios o consejos que hacen sentir que todo depende de tener mayor disciplina. El manejo del SOMP debe evitar la estigmatización relacionada con el peso y centrarse en la salud metabólica, hormonal y emocional.

Ansiedad y síntomas depresivos

Tener SOMP no significa que necesariamente desarrollarás depresión o ansiedad. Sin embargo, existe una mayor frecuencia de estos problemas entre las mujeres con este trastorno, por lo que los especialistas recomiendan prestar atención a cambios persistentes en el estado de ánimo.

Puede ser importante comentarlo con tu médico si durante varias semanas notas tristeza persistente, pérdida de interés por actividades que antes disfrutabas, preocupación excesiva, irritabilidad, dificultad para dormir o cambios importantes en tu alimentación y en tu manera de relacionarte con los demás.

También conviene hablar sobre la relación que tienes con tu cuerpo y con la comida. Algunas mujeres pueden experimentar baja autoestima, preocupación intensa por su imagen corporal o conductas alimentarias problemáticas, aspectos que las guías internacionales incluyen dentro de la atención integral del SOMP.

Cuidar tu salud emocional también forma parte del tratamiento

El tratamiento del SOMP debe considerar tus síntomas, tus prioridades y el impacto que tienen en tu vida diaria. Cuando existen depresión, ansiedad, dificultades con la imagen corporal o problemas relacionados con la alimentación, puede ser recomendable recibir apoyo psicológico además de la atención ginecológica o endocrinológica.

La terapia psicológica puede ayudar a desarrollar herramientas para manejar el estrés, mejorar la autoestima, trabajar la relación con el cuerpo y afrontar las dificultades emocionales relacionadas con los síntomas del SOMP. La terapia cognitivo-conductual es una de las alternativas que pueden utilizarse cuando está indicada.

Cuidar esta parte de tu salud no significa que los síntomas estén “en tu cabeza”. El SOMP involucra cambios hormonales y metabólicos que pueden tener repercusiones reales en diferentes áreas de tu vida. Por eso, una atención completa debe tomar en cuenta tanto tu salud física como tu bienestar emocional y tu calidad de vida.

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SOMP, una mirada integral a tu salud

El Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino busca reflejar mejor la relación entre los cambios hormonales, metabólicos, reproductivos y emocionales que pueden acompañar al antiguo SOP.

Cada mujer puede vivirlo de manera diferente, por lo que identificar sus manifestaciones y recibir una valoración médica adecuada permite elegir el manejo más apropiado para sus necesidades. Cuidar tu salud hormonal también significa prestar atención a tu bienestar general y emocional.

Preguntas frecuentes sobre el SOMP (FAQ)

1. ¿El SOMP desaparece después de la menopausia?


El SOMP no desaparece necesariamente al llegar a la menopausia. Algunos síntomas relacionados con la menstruación dejan de manifestarse porque los ciclos menstruales terminan, pero las alteraciones metabólicas asociadas pueden mantenerse durante esta etapa.

Por eso, el seguimiento de la glucosa, la presión arterial, los lípidos y otros factores de salud continúa siendo importante después de la edad reproductiva.

2. ¿El SOMP aumenta el riesgo de problemas durante el embarazo?


Las mujeres con SOMP pueden tener un mayor riesgo de algunas complicaciones durante el embarazo, entre ellas diabetes gestacional y presión arterial alta.

Tener SOMP no significa que necesariamente tendrás alguna de estas complicaciones, pero sí hace recomendable recibir atención prenatal adecuada y comunicar al equipo médico que tienes este antecedente para establecer el seguimiento que corresponda.

3. ¿El SOMP puede afectar el endometrio?


Los periodos muy espaciados o la ausencia prolongada de menstruación pueden hacer que el endometrio permanezca expuesto al estrógeno durante más tiempo sin la acción regular de la progesterona.

Esta situación puede favorecer un crecimiento excesivo del endometrio, conocido como hiperplasia endometrial. Por eso, cuando los ciclos son muy irregulares, es importante mantener seguimiento médico para proteger la salud del revestimiento del útero.

4. ¿El SOMP puede afectar la salud del hígado?


Sí. Las mujeres con SOMP tienen una mayor frecuencia de enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica, conocida anteriormente como hígado graso no alcohólico.

Esta relación se vincula con las alteraciones metabólicas que pueden acompañar al síndrome. Si existen factores de riesgo o alteraciones en estudios de laboratorio, el médico puede valorar si necesitas una evaluación específica de la función y salud del hígado.

5. ¿El SOMP puede afectar el deseo sexual?


El SOMP puede influir indirectamente en la vida sexual debido a factores como los cambios hormonales, las alteraciones en la imagen corporal, el estado de ánimo, las dificultades reproductivas o algunos síntomas físicos.

Sin embargo, no existe una respuesta única para todas las mujeres. Si notas una disminución persistente del deseo sexual o cambios que afectan tu bienestar o tu relación de pareja, vale la pena comentarlo con un profesional de la salud para identificar las posibles causas.

6. ¿El SOMP puede causar problemas para dormir?


El SOMP se ha relacionado con una mayor frecuencia de apnea obstructiva del sueño, un trastorno en el que la respiración se interrumpe repetidamente mientras duermes.

Los ronquidos fuertes, las pausas respiratorias observadas durante el sueño, los despertares frecuentes y la somnolencia durante el día pueden ser señales para comentarlo con un profesional de la salud.

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